Me encontraba de camino al estadio, cuando llegó la noticia: el partido había sido suspendido. ¿La razón? Deudas impagas con la empresa de seguridad. Juan Frez, propietario de la empresa afectada, explicó en Radio ADN que "la familia Sánchez me debe facturas desde el primer día que empecé a trabajar con ellos". Aseguró que "me …
Me encontraba de camino al estadio, cuando llegó la noticia: el partido había sido suspendido. ¿La razón? Deudas impagas con la empresa de seguridad. Juan Frez, propietario de la empresa afectada, explicó en Radio ADN que «la familia Sánchez me debe facturas desde el primer día que empecé a trabajar con ellos». Aseguró que «me dolió en el alma hacer esto con Valparaíso, pero ya era mucho tiempo que venían impagas». Y así, sin más, la desilusión se apoderó de la ciudad.
Es un golpe bajo para todos nosotros, los hinchas de corazón, que vivimos para este club y su historia. Nos maltratan y nos desilusionan una y otra vez. La gestión administrativa de Wanderers lleva años siendo errática, y este último episodio es la culminación de una larga serie de malas decisiones que afectan directamente no solo al equipo, sino a la comunidad caturra entera.
La renuncia del gerente general de la SADP, Rodrigo Feldstedt, no es suficiente. Un gesto que parece más una salida conveniente ante el desastre que un verdadero acto de responsabilidad. Mientras tanto, el capitán del equipo, Carlos Muñoz, expresó su frustración a través de redes sociales: «No nos representan». Esas cuatro palabras resumen el sentir de muchos de nosotros. Wanderers, el club que solía ser la cara visible del orgullo porteño, hoy parece estar en manos que no están a la altura de su legado.
En el terreno político, la situación también ha encendido las redes. La consejera regional Nataly Campusano fue directa: «La suspensión del partido por no pago de la S.A. a la empresa de guardias es muestra de la pésima administración que hoy tiene Wanderers, evidenciando que Rafael González no puede ser alcalde». La candidata a la alcaldía Camila Nieto tildó la situación de «insólita e inaceptable», mientras que Carla Meyer, también candidata, no pudo contener su indignación al calificarla de «simplemente impresentable». La indignación crece, y no es para menos.
Hasta el momento de esta nota no hemos encontrado declaraciones de Juan Marcelo Valenzuela, ni del principal involucrado, el candidato republicano Rafael González.
Pero el daño no termina en lo institucional. Las repercusiones deportivas de esta negligencia podrían costarnos caro: la pérdida de tres puntos vitales y una multa de 500 UF pondrían en riesgo nuestra clasificación a la liguilla por el ascenso. Todo esto podría haber sido evitado con una gestión más diligente y responsable.
Es momento de que las autoridades de la SADP, actúen con transparencia y den respuestas a la hinchada. Wanderers no es solo un equipo, es el corazón de Valparaíso, y merecemos más que esta triste caricatura de incompetencia.
Valparaíso merece un Wanderers fuerte, sólido y comprometido, uno que vuelva a ser el orgullo de nuestra ciudad y de sus habitantes. La pasión por el club sigue viva, pero nuestra paciencia no es infinita.




