¡Valparaíso está de fiesta! Se cumplen cinco años desde que la UNESCO la reconoció como Ciudad Creativa de la Música, y qué mejor manera de celebrarlo que con el proyecto 'Tejido Sonoro', en su tercera edición llega cargado de música, educación y comunidad. Este año, la idea es seguir posicionando a la ciudad puerto como …
¡Valparaíso está de fiesta! Se cumplen cinco años desde que la UNESCO la reconoció como Ciudad Creativa de la Música, y qué mejor manera de celebrarlo que con el proyecto ‘Tejido Sonoro’, en su tercera edición llega cargado de música, educación y comunidad. Este año, la idea es seguir posicionando a la ciudad puerto como un lugar clave para la música en Chile, pero con un enfoque especial: que todos, desde los más chicos hasta los más grandes, se sientan parte de este ritmo.
La Mesa de la Música, que reúne a varios trabajadores del mundo musical en Valpo, está detrás de esta movida. Ellos mismos están liderando talleres y actividades en cuatro colegios de la ciudad: la Escuela San Judas Tadeo, el Liceo Técnico Marítimo, el Liceo María Luisa Bombal y el Liceo Alfredo Nazar Feres. Pero la cosa no se queda solo ahí. Los adultos mayores también se suman a la fiesta, participando activamente gracias a la colaboración con la Junta de Vecinos Nº 53 del Cerro Lecheros, el Club del Adulto Mayor Día Feliz y el Centro de Madres de Porvenir Alto.


Ya hubo un primer gran hito el pasado 5 de octubre en la Cooperativa Artística 777, en Laguna Verde, donde la música en vivo puso a vibrar a todos los asistentes. Ahora, la siguiente parada es el 15 de octubre en el Teatro Municipal de Valparaíso. Ese día habrá dos bloques: uno en la mañana, de 10:00 a 12:30 hrs., pensado para estudiantes, y otro en la tarde, de 15:30 a 18:00 hrs., especialmente dedicado a los adultos mayores. Será una jornada donde la música se siente y se vive, conectando a las personas con su ciudad y su historia.
‘Tejido Sonoro’ no solo es un proyecto musical. Va mucho más allá, porque busca poner la música en el centro de la vida cotidiana y demostrar que puede ser una herramienta para educar, conectar y generar bienestar. Aquí, en Valparaíso, la música no es solo un show o un evento, es parte del alma de la ciudad. Y este proyecto nos recuerda que sin la gente, sin los vecinos y sus historias, no habría memoria musical ni patrimonio cultural.
Fotografías: Jorge Severino




