Disculpen la demora, pero han pasado cosas en la vida de esta periodista, y les debía continuar la historia. La noche en el Hostal prometía desmadre y confesiones. Apenas cruzamos la puerta, Andrés nos llevó directo a una sala común adornada con cuadros de barcos, timones y hasta un salvavidas oxidado con el nombre S.S. …














