En las mañanas, cuando la neblina abraza los cerros de Valparaíso, la ciudad se sumerge en un misterio cautivador. La bruma envuelve el puerto, ocultando los contornos familiares y difuminando los límites entre el mar y el cielo. Es un espectáculo que evoca tanto la belleza como la incertidumbre que caracteriza a esta ciudad costera. …























